domingo, 28 de junio de 2026

PREMIO "ALFILER DE ORO" PARA CARMEN POSADAS EN BILBAO

Carmen Posadas durante la charla-entrevista. Hotel Carlton de Bilbao. Foto: L.Zabala

La Asociación Mujer Siglo XXI lleva treinta años reconociendo el trabajo y la excelencia profesional a mujeres que trabajan en distintos ámbitos. El pasado 26 de junio, el galardón fue entregado a Carmen Posadas, una escritora, autora de doce novelas y más de veinte libros infantiles y otros géneros como ensayos, guiones para televisión y cine etc.

De izda a drcha: Ana Otadui, presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, diputada general de Bizkaia, Carmen Posadas, Carmen Miral, presidenta de Mujer Siglo XXI, Juan Mari Aburto, alcalde de Bilbao e  Ibone Bengoetxea, vicelehendakari. Foto: L.Zabala

Carmen Miral Oronoz, presidenta y fundadora de Mujer Siglo XXI durante su intervención en la que destacó la especial mirada de la escritora para observar el mundo con sentido crítico. "Una mujer brillante y un ejemplo de coherencia respecto a los valores que defiende", dijo.
Foto: L.Zabala 



Aurresku inicial  por la dantzari Alazne Zabala. Foto: L.Zabala


El formato entrevista por parte de la presidenta de Mujer Siglo XXI resultó dinámico y permitió conocer aspectos de la vida personal y más íntima de la galardonada. Foto: L.Zabala

La pregunta sobre cuando le sobreviene la inspiración llegó y con ello una respuesta cargada de anécdotas sabrosas que denotaron el buen sentido del humor que tiene la galardonada.

               Intervención del alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto.
                                                                         Foto: L.Zabala

Momento de la entrega del "Alfiler de Oro". Foto: L.Zabala

Foto: L.Zabala

Carmen Posadas colabora en el Suplemento Semanal de El CORREO
como articulista. En 1998 consiguió el Premio Planeta con la novela "Pequeñas infamias".

El cierre del acto tuvo lugar de la mano de la Ilma Sra. Dña Elixabete Etxanobe, Diputada General de Bizkaia.

Es Posadas, una mujer cercana y que rezuma naturalidad. Es también muy alta, y lo digo en doble sentido y es que muchas veces desde lo alto, se distinguen mejor las cosas y se perciben a cierta distancia, lo cual es muy interesante para reflexionar y dejarlo por escrito después.
A la escritora le gusta mucho la capital vizcaina y de hecho, ha estado en la Villa en numerosas ocasiones. De hecho, comentó al comienzo de su intervención tras recibir el galardón, que el primer viaje que le permitieron sus padres realizar sola en compañía de un amiga a los diecisiete años, fue precisamente a Bilbao.

domingo, 14 de junio de 2026

LA PELOTA VASCA: UN REFERENTE PARA EL DISEÑO Y LA MODA

 

Ramón Zalacain (sentado) y Victoriano Echave Yaben "Chiquito de Berastegi"

Así como el modisto vasco Cristóbal Balenciaga, se había inspirado para sus diseños en el atuendo de los marineros de su Getaria natal, Coco Chanel y quizá otros tantos creativos hayan encontrado inspiración en el atuendo de los primeros pelotaris. He querido echar un vistazo a la ropa que vestían en los partidos aquellos pioneros del juego de pelota, sobre todo de la modalidad de cesta punta, que es mi favorita. 

Saturnino Echeverria "Muchacho"

Por ello, he consultado varias fuentes y llego a la conclusión de que como en los demás deportes, con el paso del tiempo ha ido evolucionando y que solo cambiaba según las regiones en la forma de marcar el distintivo rojo o azul. En unas, usaban la faja, en otras un trozo de tela o cinta colgante de un hombro o en su brazo. Hay que señalar que a mediados del s.XX se había extendido el uso de las camisetas totalmente azules o rojas al modo de los frontones de Florida o empleados por lo menos un color por las exigencias de la televisión.

Antonio Egues

Sin embargo, antiguamente (y nos podríamos remontar desde la Edad Media y hasta el s.XVIII) reinaba bastante anarquía sobre el particular y desde luego, se empleaban atuendos que por lo general, no eran lo más adecuado para jugar. En el País Vasco se usaba ropa más liviana, pero sin llegar a una liviandad espartana. Y así lo dicen los historiadores del siglo XIX. Durante mucho tiempo cada cual vistió a su aire, pero se advertía con todo, una marcada predilección por la camisa blanca y los pantalones del mismo color. Estos, no obstante, eran frecuentemente de otros colores. Respecto a la boina era de uso general como antes lo había sido la redecilla y en algunas partes del país la usaban roja, en otras, azul o blanca.

Juan Echeveste

Respecto a las camisas, las de color se desteñían pronto. En 1894, en el “Euskal Jai” de Madrid se presentaron dos modelos de uniforme, por así decirlo, y con ellos jugaron varios partidos. Ambos se componían de pantalón blanco con franja de color. El primer modelo iba completado por una camisa de franela como el pantalón con cuello y bocamangas de color, que fueron juzgados de mal gusto. Luego se cambió esta camisa por la consabida elástica a franjas azules o encarnadas. 

Luis Sampedro
Esto gustó más, pero la franela no era lo más apropiado para hacer ejercicio ya que solía abrirse, por lo cual fueron pronto desechadas. Así pues, tras estos ensayos fracasados se volvió a la situación anterior, pantalón de hilo blanco y camisa del mismo color. Y por todo distintivo, una faja que era raro el día en que todos la llevaban. Ese descuido era más notable entre los pelotaris de segunda categoría y entre los niños pelotaris también ocurrían estas cosas.

Chiquito de Cambó, Porteño, Gorostiaga y Joseph Dongaitz

La estampa más clásica del Pelotari vasco de fines del siglo XIX, es la que nos lo muestra con pantalón blanco y camisa o camiseta de rayas transversales rojas o azules sobre fondo negro por lo común. La faja tenía poca importancia a efectos de la distinción. En cuanto a las alpargatas, eran las corrientes de color blanco y los calcetines no estaban sujetos a norma alguna. Hasta época muy moderna, no se llegó al uniforme totalmente blanco con la faja de color.

Buenos Aires 1916.Equipo de pelotaris

La banda de la camiseta entre las franjas de color era a veces blanca, pero tal vez con más frecuencia era negra. Unos pelotaris usaban boina y otros empezaban  a prescindir de ella.  Indalecio Saraqueta “Chiquito de Eibar” por ejemplo, solía tocarse con boina roja y muchos otros hacían lo mismo. La faja de color se impuso cuando el uniforme fue blanco. Antes era facultativa. 

Juan Arrue, "Francés"

Una curiosidad: A veces se ponían un cinturón con un broche como cierre, tal vez de oro, al modo como los indianos lucían sus enormes relojes de oro sobre bien curvado abdomen. “Elícegui Indiano”, como todos los pelotaris que hicieron en agosto en las Américas, usaba uno de esos cinturones con hebilla que suponemos sería de oro…. A raíz de la inauguración del “Beti Jai” de Madrid, un cronista después de hacer la descripción del nuevo frontón decía así:

“En los trajes de los jugadores se introduce una innovación: gastarán camisas blancas, llevando en el lado derecho un escudo con las iniciales de los dueños del frontón. De esta suerte, aunque citándose, la boina y el cinturón podrán ser perfectamente conocidos”.

Ángel Bilbao, "Chiquito de Abando"

Había bastantes pelotaris que para entonces usaban camisa totalmente blanca como hizo “Chiquito de Abando”, Cosme Etxeberría,  “Irún”, “Zurdo de Abando” y tantos otros. También los había que adoptaron la camisa de un solo color, preferentemente el azul. Y en cuanto a las rayas de las demás, unas veces eran anchas y otras estrechas. Los pantalones sufrieron también diversas transformaciones, no siempre eran totalmente blancos, a veces eran listados. Otras veces solo tenían una franja lateral de color de arriba abajo.

BuenosAires, 1885. 

Conocida fotografía de los viejos y gloriosos tiempos de la pelota. Representa el cuadro que entonces actuaba en la Plaza Euskara de dicha capital. De izquierda a derecha. Fila superior: Almandoz, Antonio Olaso, Saldañas, Etulain, Domingo de Usurbil, Malcorra. Fila media: Alejo Guruceaga, Pedrós, Elícegui, Idarreta, Olaizola, Cosme Echevarría. Sentados: Tacolo, Paysandú, Cesáreo Martín y su hijo, “Chiquito de Éibar” y sus dos hijos, Elizegui Chico, Iturrioz y Agustín Olaso.

lunes, 8 de junio de 2026

EL ICÓNICO UNIVERSO DE UZELAY

 

Foto L.Zabala por cortesía de la Galeria LORENART (Madrid)

Los cuadros de José Mari Uzelay Uriarte (Bermeo 1903- Busturia 1979) presentan unos rasgos, colorido y diseño tan particulares que permiten que sean fácilmente reconocibles.

Paisaje de Busturia

A los seis años el artista se trasladó junto a su familia al caserío Txirapozu de Busturia de donde era su madre, un lugar que cuenta con un paisaje verde y azul que quizá envolvió al joven Uzelay con la huella siempre cambiante que dejan las mareas en la playa. 

Allí tuvo acceso a una serie de fuentes de las que se nutriría y que luego haría aflorar su particular modo de ver y representar su propio mundo. A saber: Los libros de Medicina y botánica, de Gaspar Bulukua, los instrumentos y pinturas orientales de Manuel Txirapozu y los libros náuticos de José Manuel Uriarte.

Palacio Txirapozu

El autor se hallaba entre los mejores retratistas del momento y sus personajes aparecen desfigurados y envueltos en una atmósfera transparente más allá de una simple representación. También recibió influencias de la literatura que marcaron su niñez, como las obras de Stevenson, Conrad y London de las que disfrutó durante su estancia en Londres.

El lehendakari José Antonio Aguirre le ofreció en 1936 el puesto de director de Bellas Artes. Ambos se conocían de su época de bachillerato y Uzelay aceptó. En 1937 fue el director del pabellón del País Vasco en la Exposición de París. Junto con Tellaetxe se encargó de poner a salvo todas las obras de arte durante la Guerra Civil y, como muchos otros artistas de la época, tuvo que exiliarse en 1938. Se refugió en Inglaterra hasta 1949 y pintó, entre otros, los murales de los barcos Queen Mary y Caronia.

Sobre Palacio Txirapozu y escudo y paisajes.Fuente:

https://www.urdaibai.org/es/arkitektura/txirapozu2.php

https://www.urdailife.com/busturia/


viernes, 5 de junio de 2026

JORGE DE HABSBURGO: “LOS AÑOS QUE VIVIÓ MI PADRE EN LEKEITIO NOS UNIERON CON EL PAÍS VASCO”

 

De izda a drcha: D.José Luis Orella Martínez, Profesor del CEU, Excmo Sr. D Jorge de Habsburgo, Embajador de Hungría en España y D.Balázs József, Agregado de Cultura y Educación de la Embajada de Hungría. Foto: L.Zabala

Jorge de Habsburgo-Lorena, Embajador de Hungría en España, ha estado hoy en Bilbao para hablar del legado de su padre Otto de Habsburgo. Y lo ha hecho en la Sociedad Bilbaina, en el mismo lugar en el que en 1954 su padre hablara sobre el contexto geopolítico de la Guerra Fría, haciendo un llamamiento a la unidad de los europeos. Siempre interpretó que la división de Europa era una anomalía histórica.

Jorge de Habsburgo en un momento de su intervención. Foto: L.Zabala

Siguiendo la estela de su padre, el embajador ha señalado hoy que “No hay que olvidar que la idea de la Unión Europea no es solo económica, sino también de estabilidad y de paz”. “Habrá que ver si la Unión Europea será capaz de hacer las reformas necesarias para adaptarse a las nuevas demandas. La ampliación siempre ha dado estabilidad y esa idea es la que mi padre siempre impulsó”.

Foto: L.Zabala

Otto de Habsburgo fue el primer hijo del Archiduque Carlos y la Princesa Zita de Borbón-Parma. Nació el 20 de noviembre de 1912 en Baja Austria. El atentado contra el heredero al trono Francisco Fernando en Sarajevo, seguido por la muerte de Francisco José I de Austria, jugó un papel decisivo en el destino del archiduque Otto, que se convirtió en heredero al trono. El 30 de diciembre de 1916, aún de niño, participó en la coronación de su padre Carlos IV en Buda. Sin embargo, con la desaparición el Imperio Austrohúngaro, nunca llegó a reinar y vivió con su familia exiliado en distintos lugares. Gracias a su pariente el rey Alfonso XIII de España, la familia de Habsburgo se mudó a Madrid y luego a Lekeitio.

Alrededor de 1914, Otto y su padre Carlos.
Foto: cortesía del catálogo de la Fundación Otto de Habsburgo

En 2016 se aprueba por el Parlamento de Hungría la Fundación que lleva su nombre para promover su legado y memoria. El objetivo principal de la Fundación es preservar el patrimonio intelectual y material de Otto de Habsburgo de manera digna, organizarlo en una colección unificada, procesarlo y asegurar su investigabilidad.

Tres generaciones:  Francisco José, Carlos y Otto
Foto: cortesía del catálogo de la Fundación Otto de Habsburgo

También tiene como objetivo apoyar el desarrollo de un sistema de ideas europeo con una visión hacia el futuro basada en la obra de Otto de Habsburgo. El que fue el hijo mayor del último rey de Hungría falleció el 4 de julio de  2011 en Pöcking, Austria, y sus restos fueron enterrados en la cripta de los capuchinos de Viena; pero no así su corazón, pues a petición suya, éste se encuentra en Hungría en la cripta de la basílica de la Abadía de Panonhalma.

Palacio de Uribarren en Lekeitio donde vivió Otto de Habsburgo de 1922 a 1929
Foto: cortesía del catálogo de la Fundación Otto de Habsburgo

“Recuerdo que mi padre cantaba canciones en euskera, fruto de esos siete años que estuvo mi familia primero en Markina y luego viviendo en Lekeitio de 1922-29” Ha señalado. 

Junto a Jorge de Habsburgo tras finalizar su intervención