Basque Art and Design in Bilbao
Be Basque: Feel it! Ongi etorri! Welcome!
lunes, 14 de septiembre de 2026
jueves, 23 de julio de 2026
AURELIO ARTETA: CLASICISMO Y VANGUARDIA
Aurelio
Arteta fue uno de los pintores vascos más destacados del siglo XX. Conocido por
fusionar el clasicismo con vanguardias como el cubismo. Nacido en Bilbao en
1879 y fallecido en México en 1940, fue pionero en retratar la realidad proletaria
industrial y marinera.
Comenzó sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Bilbao. En 1894 toda su familia se traslada a Valladolid y posteriormente en Madrid estudia en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Persona versátil, simultaneó sus estudios con los trabajos más diversos. En 1906 se estableció en Bilbao y abrió su estudio. Fue en 1911 uno de los fundadores de la Asociación de Artistas Vascos.
La Sociedad Bilbaína le encargó en 1921 para su nueva decoración, una de sus obras más conocidas: “Eva Arratiana”.
Ese mismo año comenzó también los frescos del Banco de Bilbao en Madrid. En 1924 fue nombrado primer director del recién creado Museo de Arte Moderno de Bilbao. Esta labor estuvo llena de polémica ya que el Ayuntamiento de Bilbao censuró a Arteta las adquisiciones realizadas. Esto provocó una oleada de apoyos de intelectuales en toda España que acabó por convertirse en una crítica a la política de la dictadura de Primo de Rivera desde el campo del arte.
Foto: Cortesía del catálogo de la Galería Lorenart
Con
el inicio de la guerra civil se trasladó a Valencia y posteriormente a
Barcelona para pasar definitivamente a Francia. Allí inició un periplo por
varias ciudades instalándose finalmente en México hasta el fin de sus días. El
10 de noviembre de 1940 falleció a causa de un accidente de tranvía cuando se
dirigía junto con su esposa a Coyoacán.
Su
pintura es un tanto idealizada y teñida de gran melancolía. Con preferencia
cultiva el tema vasco tanto el eminentemente rural como la transformación de
esa sociedad a la industrialización con paisajes urbanos centrados en el
entorno de la ría del Nervión.
Foto (detalle): Cortesía del catálogo de la Galería Lorenart
Entre
1917 y 1923 realizó algunos paisajes urbanos en los que se denota gran
influencia de Lautrec. Esto le hizo elegir escenarios obreros de ese Bilbao
industrial o rincones deprimidos. También abundan, por contraste, los lienzos en
los que Arteta se limitó a reflejar los rincones más burgueses.
lunes, 20 de julio de 2026
URDAIBAI: RESERVA NATURAL EN MOVIMIENTO
Es el paisaje cambiante de sus arenales lo que me resulta enormemente atractivo de la desembocadura de la ría de Gernika, en donde la marea dibuja formas distintas a lo largo del día con agua y arena. En esta ocasión, me he acercado a Kanala, un lugar para perderse visitando su iglesia y su cementerio.
miércoles, 1 de julio de 2026
BASQUE MOTION: JAIA ETA PALA.ANIMA ZAITEZ ETA ETORRI IRUÑARA!!
domingo, 28 de junio de 2026
PREMIO "ALFILER DE ORO" PARA CARMEN POSADAS EN BILBAO
La Asociación Mujer Siglo XXI lleva treinta años reconociendo el trabajo y la excelencia profesional a mujeres que trabajan en distintos ámbitos. El pasado 26 de junio, el galardón fue entregado a Carmen Posadas, una escritora, autora de doce novelas y más de veinte libros infantiles y otros géneros como ensayos, guiones para televisión y cine etc.
Carmen Posadas colabora en el Suplemento Semanal de El CORREO
domingo, 14 de junio de 2026
LA PELOTA VASCA: UN REFERENTE PARA EL DISEÑO Y LA MODA
Así como el modisto vasco Cristóbal Balenciaga, se había inspirado para sus diseños en el atuendo de los marineros de su Getaria natal, Coco Chanel y quizá otros tantos creativos hayan encontrado inspiración en el atuendo de los primeros pelotaris. He querido echar un vistazo a la ropa que vestían en los partidos aquellos pioneros del juego de pelota, sobre todo de la modalidad de cesta punta, que es mi favorita.
Por ello, he consultado varias fuentes y llego a la conclusión de que como en los demás deportes, con el paso del tiempo ha ido evolucionando y que solo cambiaba según las regiones en la forma de marcar el distintivo rojo o azul. En unas, usaban la faja, en otras un trozo de tela o cinta colgante de un hombro o en su brazo. Hay que señalar que a mediados del s.XX se había extendido el uso de las camisetas totalmente azules o rojas al modo de los frontones de Florida o empleados por lo menos un color por las exigencias de la televisión.
Sin
embargo, antiguamente (y nos podríamos remontar desde la Edad Media y hasta el s.XVIII) reinaba bastante anarquía sobre el particular
y desde luego, se empleaban atuendos que por lo general, no eran lo más
adecuado para jugar. En el País Vasco se usaba ropa más liviana, pero sin
llegar a una liviandad espartana. Y así lo dicen los historiadores del siglo XIX.
Durante mucho tiempo cada cual vistió a su aire, pero se advertía con todo, una
marcada predilección por la camisa blanca y los pantalones del mismo color.
Estos, no obstante, eran frecuentemente de otros colores. Respecto a la boina era
de uso general como antes lo había sido la redecilla y en algunas partes del
país la usaban roja, en otras, azul o blanca.
Respecto a las camisas, las de color se desteñían pronto. En 1894, en el “Euskal Jai” de Madrid se presentaron dos modelos de uniforme, por así decirlo, y con ellos jugaron varios partidos. Ambos se componían de pantalón blanco con franja de color. El primer modelo iba completado por una camisa de franela como el pantalón con cuello y bocamangas de color, que fueron juzgados de mal gusto. Luego se cambió esta camisa por la consabida elástica a franjas azules o encarnadas.
La
estampa más clásica del Pelotari vasco de fines del siglo XIX, es la que nos lo
muestra con pantalón blanco y camisa o camiseta de rayas transversales rojas o
azules sobre fondo negro por lo común. La faja tenía poca importancia a efectos
de la distinción. En cuanto a las alpargatas, eran las corrientes de color blanco
y los calcetines no estaban sujetos a norma alguna. Hasta época muy moderna, no
se llegó al uniforme totalmente blanco con la faja de color.
La banda de la camiseta entre las franjas de color era a veces blanca, pero tal vez con más frecuencia era negra. Unos pelotaris usaban boina y otros empezaban a prescindir de ella. Indalecio Saraqueta “Chiquito de Eibar” por ejemplo, solía tocarse con boina roja y muchos otros hacían lo mismo. La faja de color se impuso cuando el uniforme fue blanco. Antes era facultativa.
Una curiosidad: A
veces se ponían un cinturón con un broche como cierre, tal vez de oro, al modo
como los indianos lucían sus enormes relojes de oro sobre bien curvado abdomen.
“Elícegui Indiano”, como todos los pelotaris que hicieron en agosto en las
Américas, usaba uno de esos cinturones con hebilla que suponemos sería de oro….
A raíz de la inauguración del “Beti Jai” de Madrid, un cronista después de
hacer la descripción del nuevo frontón decía así:
“En
los trajes de los jugadores se introduce una innovación: gastarán camisas
blancas, llevando en el lado derecho un escudo con las iniciales de los dueños
del frontón. De esta suerte, aunque citándose, la boina y el cinturón podrán
ser perfectamente conocidos”.
Había
bastantes pelotaris que para entonces usaban camisa totalmente blanca como hizo
“Chiquito de Abando”, Cosme Etxeberría, “Irún”,
“Zurdo de Abando” y tantos otros. También los había que adoptaron la camisa de
un solo color, preferentemente el azul. Y en cuanto a las rayas de las demás,
unas veces eran anchas y otras estrechas. Los pantalones sufrieron también
diversas transformaciones, no siempre eran totalmente blancos, a veces eran
listados. Otras veces solo tenían una franja lateral de color de arriba abajo.
BuenosAires, 1885.
Conocida fotografía de los viejos y gloriosos tiempos de la
pelota. Representa el cuadro que entonces actuaba en la Plaza Euskara de dicha
capital. De izquierda a derecha. Fila superior: Almandoz, Antonio Olaso,
Saldañas, Etulain, Domingo de Usurbil, Malcorra. Fila media: Alejo Guruceaga, Pedrós,
Elícegui, Idarreta, Olaizola, Cosme Echevarría. Sentados: Tacolo, Paysandú,
Cesáreo Martín y su hijo, “Chiquito de Éibar” y sus dos hijos, Elizegui Chico,
Iturrioz y Agustín Olaso.
lunes, 8 de junio de 2026
EL ICÓNICO UNIVERSO DE UZELAY
Los
cuadros de José Mari Uzelay Uriarte (Bermeo 1903- Busturia 1979) presentan unos
rasgos, colorido y diseño tan particulares que permiten que sean fácilmente
reconocibles.
A los seis años el artista se trasladó junto a su familia al caserío Txirapozu de Busturia de donde era su madre, un lugar que cuenta con un paisaje verde y azul que quizá envolvió al joven Uzelay con la huella siempre cambiante que dejan las mareas en la playa.
Allí tuvo acceso a una serie de fuentes de las que se nutriría y que luego haría aflorar su particular modo de ver y representar su propio mundo. A saber: Los libros de Medicina y botánica, de Gaspar Bulukua, los instrumentos y pinturas orientales de Manuel Txirapozu y los libros náuticos de José Manuel Uriarte.
El
autor se hallaba entre los mejores retratistas del momento y sus personajes
aparecen desfigurados y envueltos en una atmósfera transparente más allá de una
simple representación. También recibió influencias de la literatura que
marcaron su niñez, como las obras de Stevenson, Conrad y London de las que disfrutó
durante su estancia en Londres.
El
lehendakari José Antonio Aguirre le ofreció en 1936 el puesto de director de
Bellas Artes. Ambos se conocían de su época de bachillerato y Uzelay aceptó. En
1937 fue el director del pabellón del País Vasco en la Exposición de París.
Junto con Tellaetxe se encargó de poner a salvo todas las obras de arte durante
la Guerra Civil y, como muchos otros artistas de la época, tuvo que exiliarse
en 1938. Se refugió en Inglaterra hasta 1949 y pintó, entre otros, los murales
de los barcos Queen Mary y Caronia.
Sobre Palacio Txirapozu y escudo y paisajes.Fuente:
https://www.urdaibai.org/es/arkitektura/txirapozu2.php
https://www.urdailife.com/busturia/




















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