Basque Art and Design in Bilbao
Be Basque: Feel it! Ongi etorri! Welcome!
miércoles, 1 de julio de 2026
BASQUE MOTION: JAIA ETA PALA.ANIMA ZAITEZ ETA ETORRI IRUÑARA!!
domingo, 28 de junio de 2026
PREMIO "ALFILER DE ORO" PARA CARMEN POSADAS EN BILBAO
La Asociación Mujer Siglo XXI lleva treinta años reconociendo el trabajo y la excelencia profesional a mujeres que trabajan en distintos ámbitos. El pasado 26 de junio, el galardón fue entregado a Carmen Posadas, una escritora, autora de doce novelas y más de veinte libros infantiles y otros géneros como ensayos, guiones para televisión y cine etc.
Carmen Posadas colabora en el Suplemento Semanal de El CORREO
domingo, 14 de junio de 2026
LA PELOTA VASCA: UN REFERENTE PARA EL DISEÑO Y LA MODA
Así como el modisto vasco Cristóbal Balenciaga, se había inspirado para sus diseños en el atuendo de los marineros de su Getaria natal, Coco Chanel y quizá otros tantos creativos hayan encontrado inspiración en el atuendo de los primeros pelotaris. He querido echar un vistazo a la ropa que vestían en los partidos aquellos pioneros del juego de pelota, sobre todo de la modalidad de cesta punta, que es mi favorita.
Por ello, he consultado varias fuentes y llego a la conclusión de que como en los demás deportes, con el paso del tiempo ha ido evolucionando y que solo cambiaba según las regiones en la forma de marcar el distintivo rojo o azul. En unas, usaban la faja, en otras un trozo de tela o cinta colgante de un hombro o en su brazo. Hay que señalar que a mediados del s.XX se había extendido el uso de las camisetas totalmente azules o rojas al modo de los frontones de Florida o empleados por lo menos un color por las exigencias de la televisión.
Sin
embargo, antiguamente (y nos podríamos remontar desde la Edad Media y hasta el s.XVIII) reinaba bastante anarquía sobre el particular
y desde luego, se empleaban atuendos que por lo general, no eran lo más
adecuado para jugar. En el País Vasco se usaba ropa más liviana, pero sin
llegar a una liviandad espartana. Y así lo dicen los historiadores del siglo XIX.
Durante mucho tiempo cada cual vistió a su aire, pero se advertía con todo, una
marcada predilección por la camisa blanca y los pantalones del mismo color.
Estos, no obstante, eran frecuentemente de otros colores. Respecto a la boina era
de uso general como antes lo había sido la redecilla y en algunas partes del
país la usaban roja, en otras, azul o blanca.
Respecto a las camisas, las de color se desteñían pronto. En 1894, en el “Euskal Jai” de Madrid se presentaron dos modelos de uniforme, por así decirlo, y con ellos jugaron varios partidos. Ambos se componían de pantalón blanco con franja de color. El primer modelo iba completado por una camisa de franela como el pantalón con cuello y bocamangas de color, que fueron juzgados de mal gusto. Luego se cambió esta camisa por la consabida elástica a franjas azules o encarnadas.
La
estampa más clásica del Pelotari vasco de fines del siglo XIX, es la que nos lo
muestra con pantalón blanco y camisa o camiseta de rayas transversales rojas o
azules sobre fondo negro por lo común. La faja tenía poca importancia a efectos
de la distinción. En cuanto a las alpargatas, eran las corrientes de color blanco
y los calcetines no estaban sujetos a norma alguna. Hasta época muy moderna, no
se llegó al uniforme totalmente blanco con la faja de color.
La banda de la camiseta entre las franjas de color era a veces blanca, pero tal vez con más frecuencia era negra. Unos pelotaris usaban boina y otros empezaban a prescindir de ella. Indalecio Saraqueta “Chiquito de Eibar” por ejemplo, solía tocarse con boina roja y muchos otros hacían lo mismo. La faja de color se impuso cuando el uniforme fue blanco. Antes era facultativa.
Una curiosidad: A
veces se ponían un cinturón con un broche como cierre, tal vez de oro, al modo
como los indianos lucían sus enormes relojes de oro sobre bien curvado abdomen.
“Elícegui Indiano”, como todos los pelotaris que hicieron en agosto en las
Américas, usaba uno de esos cinturones con hebilla que suponemos sería de oro….
A raíz de la inauguración del “Beti Jai” de Madrid, un cronista después de
hacer la descripción del nuevo frontón decía así:
“En
los trajes de los jugadores se introduce una innovación: gastarán camisas
blancas, llevando en el lado derecho un escudo con las iniciales de los dueños
del frontón. De esta suerte, aunque citándose, la boina y el cinturón podrán
ser perfectamente conocidos”.
Había
bastantes pelotaris que para entonces usaban camisa totalmente blanca como hizo
“Chiquito de Abando”, Cosme Etxeberría, “Irún”,
“Zurdo de Abando” y tantos otros. También los había que adoptaron la camisa de
un solo color, preferentemente el azul. Y en cuanto a las rayas de las demás,
unas veces eran anchas y otras estrechas. Los pantalones sufrieron también
diversas transformaciones, no siempre eran totalmente blancos, a veces eran
listados. Otras veces solo tenían una franja lateral de color de arriba abajo.
BuenosAires, 1885.
Conocida fotografía de los viejos y gloriosos tiempos de la
pelota. Representa el cuadro que entonces actuaba en la Plaza Euskara de dicha
capital. De izquierda a derecha. Fila superior: Almandoz, Antonio Olaso,
Saldañas, Etulain, Domingo de Usurbil, Malcorra. Fila media: Alejo Guruceaga, Pedrós,
Elícegui, Idarreta, Olaizola, Cosme Echevarría. Sentados: Tacolo, Paysandú,
Cesáreo Martín y su hijo, “Chiquito de Éibar” y sus dos hijos, Elizegui Chico,
Iturrioz y Agustín Olaso.
lunes, 8 de junio de 2026
EL ICÓNICO UNIVERSO DE UZELAY
Los
cuadros de José Mari Uzelay Uriarte (Bermeo 1903- Busturia 1979) presentan unos
rasgos, colorido y diseño tan particulares que permiten que sean fácilmente
reconocibles.
A los seis años el artista se trasladó junto a su familia al caserío Txirapozu de Busturia de donde era su madre, un lugar que cuenta con un paisaje verde y azul que quizá envolvió al joven Uzelay con la huella siempre cambiante que dejan las mareas en la playa.
Allí tuvo acceso a una serie de fuentes de las que se nutriría y que luego haría aflorar su particular modo de ver y representar su propio mundo. A saber: Los libros de Medicina y botánica, de Gaspar Bulukua, los instrumentos y pinturas orientales de Manuel Txirapozu y los libros náuticos de José Manuel Uriarte.
El
autor se hallaba entre los mejores retratistas del momento y sus personajes
aparecen desfigurados y envueltos en una atmósfera transparente más allá de una
simple representación. También recibió influencias de la literatura que
marcaron su niñez, como las obras de Stevenson, Conrad y London de las que disfrutó
durante su estancia en Londres.
El
lehendakari José Antonio Aguirre le ofreció en 1936 el puesto de director de
Bellas Artes. Ambos se conocían de su época de bachillerato y Uzelay aceptó. En
1937 fue el director del pabellón del País Vasco en la Exposición de París.
Junto con Tellaetxe se encargó de poner a salvo todas las obras de arte durante
la Guerra Civil y, como muchos otros artistas de la época, tuvo que exiliarse
en 1938. Se refugió en Inglaterra hasta 1949 y pintó, entre otros, los murales
de los barcos Queen Mary y Caronia.
Sobre Palacio Txirapozu y escudo y paisajes.Fuente:
https://www.urdaibai.org/es/arkitektura/txirapozu2.php
https://www.urdailife.com/busturia/
viernes, 5 de junio de 2026
JORGE DE HABSBURGO: “LOS AÑOS QUE VIVIÓ MI PADRE EN LEKEITIO NOS UNIERON CON EL PAÍS VASCO”
Jorge de Habsburgo-Lorena, Embajador de Hungría en España, ha estado hoy en Bilbao para hablar del legado de su padre Otto
de Habsburgo. Y lo ha hecho en la Sociedad Bilbaina, en el mismo lugar en el que
en 1954 su padre hablara sobre el contexto geopolítico de la Guerra Fría,
haciendo un llamamiento a la unidad de los europeos. Siempre interpretó que la
división de Europa era una anomalía histórica.
Siguiendo la
estela de su padre, el embajador ha señalado hoy que “No hay que olvidar que la
idea de la Unión Europea no es solo económica, sino también de estabilidad y de
paz”. “Habrá que ver si la Unión Europea será capaz de hacer las reformas necesarias para
adaptarse a las nuevas demandas. La ampliación siempre ha dado estabilidad y esa idea es la que mi padre siempre impulsó”.
Otto de Habsburgo fue el primer hijo del Archiduque Carlos y la Princesa Zita de Borbón-Parma. Nació el 20 de noviembre de 1912 en Baja Austria. El atentado contra el heredero al trono Francisco Fernando en Sarajevo, seguido por la muerte de Francisco José I de Austria, jugó un papel decisivo en el destino del archiduque Otto, que se convirtió en heredero al trono. El 30 de diciembre de 1916, aún de niño, participó en la coronación de su padre Carlos IV en Buda. Sin embargo, con la desaparición el Imperio Austrohúngaro, nunca llegó a reinar y vivió con su familia exiliado en distintos lugares. Gracias a su pariente el rey Alfonso XIII de España, la familia de Habsburgo se mudó a Madrid y luego a Lekeitio.
En 2016 se aprueba por el Parlamento de Hungría la Fundación que lleva su nombre para promover su legado y memoria. El objetivo principal de la Fundación es preservar el patrimonio intelectual y material de Otto de Habsburgo de manera digna, organizarlo en una colección unificada, procesarlo y asegurar su investigabilidad.
También tiene como objetivo apoyar el desarrollo de un
sistema de ideas europeo con una visión hacia el futuro basada en la obra de Otto
de Habsburgo. El que fue el hijo mayor del último rey de Hungría falleció el 4 de julio de 2011 en Pöcking, Austria, y sus restos fueron enterrados en la cripta de los capuchinos de Viena; pero no así su corazón, pues a petición suya, éste se encuentra en Hungría en la cripta de la basílica de la Abadía de Panonhalma.
“Recuerdo que mi padre cantaba canciones en euskera, fruto de esos siete años que estuvo mi familia primero en Markina y luego viviendo en Lekeitio de 1922-29” Ha señalado.
domingo, 31 de mayo de 2026
EL EXTRAORDINARIO ARTE DE HACER CESTAS PARA VOLAR
Dentro
de las distintas modalidades del juego de pelota, es la Cesta Punta una
especialidad cautivadora por los elegantes movimientos de los jugadores y por
el atractivo elemento de juego: La Cesta. Un instrumento hecho a mano y cuya
fabricación está en pocos talleres en la actualidad. Hablemos de todo ello
echando la mirada a los tiempos del auge de este bello deporte. Y es que cada cesta
se elabora de forma personalizada para cada pelotari.
Existen,
por otro lado, distintos modelos de cesta. La antigua cesta de Joko-Garbi que
se utilizaba hasta cerca de 1900, fue modificando su forma y con el tiempo se
hicieron modelos más cercanos a la cesta punta. Su forma definitiva la dio Lacarra
quien aprovechó ingeniosamente las ventajas que para ciertos aspectos del juego
presentaba la “cesta mauser “, como su mayor profundidad para la captación de
la pelota.
Las
costillas son la base de la cesta y su colocación es clave. Cada costilla se
pasa a través de los cinco agujeros y se extiende la punta de cada una de forma
que quede una especie de extremo delgado que entre holgadamente en el agujero
correspondiente y el hueco que queda, se llena con una pequeña clavija o cuña
bien apretada que fija sólidamente la punta de la costilla.
En cuanto al guante, cortada en la piel a la medida conveniente, se hace un corte desde cada agujero superior hasta su correspondiente inferior y en ellos se meten cuatro piezas, los entre dedos de cuero delgado y se cosen a máquina. Son del tamaño que pide la mano de cada jugador. Más abajo, dos bridas para reforzar la parte en que se adosa la piel contra el yugo.
En la imagen se aprecia la preparación de las costillas. Sobre la mesa, el aro con el taco con las plantillas ya colocadas.
La manopla se cose primero al yugo, luego al entretejido. En esta tarea, el cestero usa una aguja de guarnicionero. Al colocarla, ha de dejar suficiente espacio a fin de que penetre la mano con facilidad. Pero sin la holgura para que esta no baile, con lo cual no podría sujetar bien la cesta. Finalmente, y colgando del yugo, va una lengüeta y hay también una especie de rabillo como un lacito que nace de una de las aberturas del guante entre los dedos índice y corazón. A este rabillo se sujeta una cinta flexible pero fuerte, que es la que se encarga de sujetar el guante a la muñeca.
Cesta casi terminada con la manopla puesta.
Como ve, se trata de un proceso para que el que
requiere experiencia, pericia y práctica. La cuestión es ¿existe una garantía
de continuidad en los talleres? ¿qué futuro se prevé para la fabricación
clásica de la cesta punta?
Auge
de la Cesta Punta a nivel internacional
En la década de 1930, la cesta punta estaba en plena expansión y existían canchas de Jai Alai por todos los rincones del mundo. Se abrieron en China dos frontones excelentemente acondicionados, uno en Shanghái, inaugurado en 1929 y en Tientsin inaugurado en 1934.
Fin de la época dorada
Estos frontones tuvieron una intensa vida hasta que los acontecimientos bélicos provocaron su cierre hacia 1945. En Yakarta, Indonesia y Macao, China, existieron también grandes frontones de cesta punta que se abrieron al público en 1970 y 1974, respectivamente. El frontón de Yakarta tenía capacidad para 5000 espectadores.
El cierre de los frontones en Indonesia se produjo a consecuencia de la prohibición de todos los juegos de apuestas en 1980. El interés por el deporte de la Cesta Punta vivió un gran auge entre el público oriental por parte de las clases pudientes de la sociedad, aunque más tarde, se popularizó. La mayor parte de los pelotaris provenían del País Vasco, pero con el paso del tiempo se fueron incorporando pelotaris orientales. Tal es así que por ejemplo en 1980, de los jugadores en el frontón de Macao, seis eran ya de nacionalidad china.
El cestero comienza a tejer una cesta y colgadas de la
pared las tiras de mimbre. A la izquierda, cestas ya tejidas a falta de la manopla.
A la derecha cestas terminadas.
La prohibición de las apuestas, la difusión de otros
deportes de masas y el alejamiento cultural por los cambios geo-políticos
hicieron desaparecer el Jai-Alai en el Extremo Oriente. Así que con el cierre
de los frontones orientales, los pelotaris emigraron a México, Cuba y más tarde
a Miami.
En 2026 se ha reabierto en Miami con el nombre de JAM Arena el antiguo Jai Alai. Se trata de un espacio multiusos donde se puede disfrutar de este deporte además de otros eventos culturales.
Para saber más ver los dos tomos de "El Gran Libro de la Pelota Vasca. Deporte Universal" de los autores R.Bozas-Urrutia, Académico de la Lengua Vasca y director del Aula de Literatura vasca del Ateneo de Madrid y Luis Bombin, Secretario de la Federación Internacional de Pelota Vasca
jueves, 21 de mayo de 2026
VALENTÍN DE ZUBIAURRE: LA FUERZA DE LA DETERMINACIÓN
Valentín de Zubiaurre Aguirrezabal (Madrid 1879-Madrid 1963) junto a su hermano Ramón, también pintor,
fue un hombre que desarrolló una importante carrera artística partiendo de una discapacidad física de nacimiento.
El Marqués de
Lozoya, director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, dijo lo
siguiente:
“Hay en ambos
hermanos una circunstancia que influye en su vida y yo creo que en su pintura:
La privación total del sentido auditivo. Ambos eran sordomudos: Valentín, el
mayor, lo era de nacimiento, Ramón parece que pudo percibir algunos sonidos en
su primera infancia. He oído contar a Pilar, su hermana, que cuando nació
Valentín, el primogénito, su padre, gran músico, llevó al recién nacido a un
piano y le hizo teclear con sus manitas. Como augurio de una vocación musical.
Al advertir que la sordera hacía imposible encontrar en su hijo un continuador,
su pena fue grande. Bien ajeno a que Valentín había de encontrar la gloria por
otros caminos”.
Los Zubiaurre eran apasionados admiradores de los grandes italianos y de los grandes neerlandeses de los siglos XIV y XV, del Greco y de los impresionistas franceses del XIX. Velázquez y los pintores españoles del siglo XVII no les interesaban. Sentían hacia Sorolla y el "sorollismo" en aquellos años en pleno triunfo, especial repulsión.
Ambos hermanos, entrañablemente
unidos, eran en realidad muy diferentes. Valentín, locuaz y expansivo, discutidor
y apasionado. Ramón era reconcentrado y permanecía mucho tiempo en silencio.
Había en su persona y en su gesto una singular elegancia, una delicada ternura.
El impacto de Segovia sobre Valentín fue definitivo. Hay en su obra muy
copiosa, dos facetas muy diversas: lo vasco y lo segoviano.
El genio
personal de los hermanos Zubiaurre apareció en su infancia, como señalaba Kellly
H. Stevens: Valentín, tres años mayor, tomó la iniciativa, positivo y agresivo,
decidió que él y su hermano menor serían ambos pintores. Y a este efecto
persuadió al papá Zubiaurre.
Los dos hermanos
estudiaron en la Academia de San Fernando de Madrid y alquilaron para su
estudio un pequeño piso cerca de la estación de Atocha.
Valentín dominó
el estilo de Fortuny. Durante años realizó una pintura meticulosa llena de
anécdotas. Se ha dicho que mientras que Valentín era volátil era Ramón
alegremente sabio.
Por otro lado, el
emplazamiento de su estudio en la casa solariega de Garay inclinaba a Valentín
hacia el tipo de la montaña y del caserío, mientras que Ramón por sus
vacaciones cada verano en Vera de Bidasoa. se inclinaba hacia el duro tipo de
pescador del hombre de mar.
Takeshi
Mochizuki, decía que las obras de Valentín están cubiertas de una atmósfera de
gravedad, solemnidad y sus personajes son introvertidos.
Su hermano Ramón
al hablar cuando él toma su propio camino, independiente de su hermano Valentín
diría: “Los hermanos Zubiaurre tratan sus temas de manera sincera. Fuerte de
factura, fiel de integridad psicológica”.
Valentín de Zubiaurre
decía recordando sus impresiones de juventud: “Cuando mi hermano Ramón y yo
fuimos a la Escuela de San Fernando, los compañeros, al sabernos sordomudos, se
mofaban un poco de nosotros. Nos veían en situación de inferioridad y creían
que no llegaríamos nunca a nada. Trabajamos de firme. Y a medida que nosotros
avanzábamos, se fueron callando ellos. Todos sentían una expectación grande por
nosotros”.
Nuestro agradecimiento a la cortesía por la imagen de la pintura a la Galería LORENART.C/ Fernández de los Rios, 96.Madrid http://www.lorenart.es/lorenart@lorenart.es










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