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martes, 17 de marzo de 2026

EL JUEGO DE CESTA PUNTA: ARTE Y ELEGANCIA

 

Ramiro Arrue "Pelotaris"

Al siglo XIX se le considera como el de partida de nacimiento de la chistera o cesta como herramienta de juego. Es en Guipúzcoa donde con la cesta de mimbre se inicia una nueva etapa en el juegos de la pelota:  el llamado  “ble” y en frontón de pared izquierda, de dimensiones hasta entonces desconocidas, ya que la largura de los mismos rondaba los 60 m.

Esta modalidad de pelota, además de “chistera”, ha recibido los nombres de “joko-garbi” “punta-volea” y en la actualidad cesta- punta.

En 1877, se construyó el Frontón Atocha, primero que existía en San Sebastián. En él se alternaba el juegos de rebote y la cesta, es decir, se combinaba en lo antiguo y lo moderno.

Al hablar de este frontón es imprescindible recordar a Chiquito de Eibar, nacido en Durango en 1860 y cuyo nombre era Indalecio Sarasqueta. De muy niño se trasladó a Eibar al Caserío Azpiri, motivo por el cual empezó a jugar a la pelota con el apodo de “Azpiritxiki", que después cambiaría por el de "Chiquito de Eibar". Llegó a dominar la cesta, pala y mano, consagrándose como el Rey de la Pelota. Fue campeón a los 16 años. Otro gran suceso para la fiesta fue la inauguración en 1882 del frontón Plaza Euskara, en Buenos Aires, junto al que se plantó un retoño del Árbol de Gernika entre la emoción de todos los vascos allí residentes. Este frontón era propiedad de la Sociedad Laurak Bat. Se considera a este recinto como un gran suceso porque por su construcción realizaron los pelotaris vascos su primer viaje a América. En este frontón se produjo el primer boom al conseguir los directivos del Laurak Bat el fichaje de "Chiquito de Eibar".

                                                                Brau y Chiquito de Abando

En 1891 irrumpe en el firmamento de la pelota un nuevo y magnífico astro: Ángel Bilbao “Chiquito de Abando” Nacido en 1877. En la Plaza de la República de Abando, más conocida por la casilla de la cual su padre era alguacil. Con solo 10 años viajó a Argentina, seleccionado como gran promesa por "Chiquito de Eibar".

El 6 de mayo de 1892 se inaugura el frontón Fiesta Alegre de Madrid, en la esquina de las calles Marqués de Urquijo y Mendizábal. La obra se realizó en 8 meses y contaba también con bares, restaurante, enfermería, sala de Billares e incluso alcobas para los Pelotaris. Para la gente elegante no existía más que el juegos de pelota vasca, la cesta. Durante el verano, los frontones vascos acapararon la actualidad. 

"Banco de pelotari" J.L.Rementeria

Tanto en San Sebastián como Bilbao, al existir varios frontones, no podían subsistir haciéndose la competencia y acaban uniéndose. El 14 de abril de 1895 se celebra el gran acontecimiento de la inauguración del Frontón Euskalduna, en la esquina de Hurtado de Amezaga de Bilbao. El frontis, pared izquierda y rebote es de sillería de caliza de las canteras de Iturrigorri y Mirabilla. El piso de losas de arenisca procede de las canteras de Santa Apolonia de Durango. Tiene su cancha una longitud de 64 m y su primer intendente fue "Chiquito de Eibar" con Santos Unzueta como canchero- conserje.

lunes, 26 de febrero de 2024

CESTA PUNTA: LA CREATIVA INNOVACIÓN DE UN PELOTARI

La nueva cesta fue ideada en 1904 por Juan Moya, uno de los mejores delanteros de guante de la época. Este pamplonica tuvo una idea revolucionaria y con ella se presentó en SanSebastián, allí habló con un cestero y se volvió a Pamplona. Días más tarde volvió a San Sebastián y se trajo debajo del brazo un paquete misterioso: se trataba de la cesta con la que había soñado. Era un elemento largo y ligero y su precio se fijó en 19 pesetas. Una vez en Pamplona no dijo nada a nadie. Quería probar por él mismo que su invento funcionaba. Juan Moya de forma casi furtiva al amanecer probó su creación y entones sí se decidió a hacerlo público.

Abrego en la esquina izquierda y Juan Moya en la derecha, el creador de la Cesta que muestra el invento a quién le iba a dar el mayor lustre.

Fue un domingo y en cartel estaban los ases del guante: Juanito Moya y Florentino Murillo contra Ilarraz y Fernández. Todos salieron  a la cancha del frontón Juego Nuevo con sus guantes-mauser respectivos, menos Moya. Poco antes este les había dicho a sus compañeros en el vestuario que él iba a emplear una cesta rara que se había agenciado. Confiados en que aquel chisme no valdría la pena, los contrarios le dieron su conformidad. Su compañero Murillo le miró con extrañeza y le dijo que eso parecía para niños y Moya no hizo ni caso, se ató el artefacto y salió a la cancha en medio de la curiosidad de todos. La pelota salía de la cesta como silbando. No producía el ruido seco de las “cazuelas” ni aún de la fina enguantada. Y se oyó un clamor de admiración cuando Moya sin apenas esforzarse tiró varias pelotas al rebote. A lo largo de su actuación logró igualada y arrolló a sus contrarios. Después de aquel partido al artefacto de Moya creó escuela. Llovían los pedidos a San Sebastián y a Tolosa donde fabricaba Izaguirre y surgió entonces la primera promoción de remontistas. 

El puntista "Chiquito de Eibar"

A los Moya, Murillo, Astiz y otros exguantistas de Pamplona les siguieron los guipuzcoanos Mardura, Gamborena, Tacolo, Portal, Pasiego y otros que se beneficiaron de la facilidad que les ofrecía la chistera. Fueron muchos los manistas que quisieron probar fortuna con aquel revolucionario artefacto que ideó Juan Moya. Hubo algunos que fracasaron pero otros lograron triunfar convirtiéndose en grandes figuras de la especialidad como Marcos Errezabal, Aramburu, Ucín, Pequeño de Elgoibar o Arzamendi.

1ª fila de pie: Guetaria, Salsamendi, Abarrategui, Larrañaga, Lesaca, Errezabal, Salaverria

2ª fila: Zabaleta, Fernando Ucín, Basterrica, Zumeta, Ostolaza, Mora, Ochotorena, Mina, Sasiain, Achaga

3ª fila: Salaverria II, Campitos, Azcoitia, Intendente, Campos, Pasieguito, Ugarte y Adúriz



Algunos de los fabricantes del nuevo elemento que había de vivir sus días de gloria.