Mostrando entradas con la etiqueta jai alai. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta jai alai. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de mayo de 2026

EL EXTRAORDINARIO ARTE DE HACER CESTAS PARA VOLAR

 

Dentro de las distintas modalidades del juego de pelota, es la Cesta Punta una especialidad cautivadora por los elegantes movimientos de los jugadores y por el atractivo elemento de juego: La Cesta. Un instrumento hecho a mano y cuya fabricación está en pocos talleres en la actualidad. Hablemos de todo ello echando la mirada a los tiempos del auge de este bello deporte. Y es que cada cesta se elabora de forma personalizada para cada pelotari.

Pedro Olazabal y Vicente Zabalo

Existen, por otro lado, distintos modelos de cesta. La antigua cesta de Joko-Garbi que se utilizaba hasta cerca de 1900, fue modificando su forma y con el tiempo se hicieron modelos más cercanos a la cesta punta. Su forma definitiva la dio Lacarra quien aprovechó ingeniosamente las ventajas que para ciertos aspectos del juego presentaba la “cesta mauser “, como su mayor profundidad para la captación de la pelota.

El guantero Arregui de Santesteban

Las costillas son la base de la cesta y su colocación es clave. Cada costilla se pasa a través de los cinco agujeros y se extiende la punta de cada una de forma que quede una especie de extremo delgado que entre holgadamente en el agujero correspondiente y el hueco que queda, se llena con una pequeña clavija o cuña bien apretada que fija sólidamente la punta de la costilla.

En cuanto al guante, cortada en la piel a la medida conveniente, se hace un corte desde cada agujero superior hasta su correspondiente inferior y en ellos se meten cuatro piezas, los entre dedos de cuero delgado y se cosen a máquina. Son del tamaño que pide la mano de cada jugador. Más abajo, dos bridas para reforzar la parte en que se adosa la piel contra el yugo. 

En la imagen se aprecia la preparación de las costillas. Sobre la mesa, el aro con el taco con las plantillas ya colocadas.

La manopla se cose primero al yugo, luego al entretejido. En esta tarea, el cestero usa una aguja de guarnicionero. Al colocarla, ha de dejar suficiente espacio a fin de que penetre la mano con facilidad. Pero sin la holgura para que esta no baile, con lo cual no podría sujetar bien la cesta. Finalmente, y colgando del yugo, va una lengüeta y hay también una especie de rabillo como un lacito que nace de una de las aberturas del guante entre los dedos índice y corazón. A este rabillo se sujeta una cinta flexible pero fuerte, que es la que se encarga de sujetar el guante a la muñeca. 

Cesta casi terminada con la manopla puesta.

Como ve, se trata de un proceso para que el que requiere experiencia, pericia y práctica. La cuestión es ¿existe una garantía de continuidad en los talleres? ¿qué futuro se prevé para la fabricación clásica de la cesta punta?

Una fase del tejido

Auge de la Cesta Punta a nivel internacional

En la década de 1930, la cesta punta estaba en plena expansión y existían canchas de Jai Alai por todos los rincones del mundo. Se abrieron en China dos frontones excelentemente acondicionados, uno en Shanghái, inaugurado en 1929 y en Tientsin inaugurado en 1934.

1934 Cesteria de Evaristo Olazabal en el Frontón de Tientsin

Fin de la época dorada

Estos frontones tuvieron una intensa vida hasta que los acontecimientos bélicos provocaron su cierre hacia 1945. En Yakarta, Indonesia y Macao, China, existieron también grandes frontones de cesta punta que se abrieron al público en 1970 y 1974, respectivamente. El frontón de Yakarta tenía capacidad para 5000 espectadores.

El cierre de los frontones en Indonesia se produjo a consecuencia de la prohibición de todos los juegos de apuestas en 1980. El interés por el deporte de la Cesta Punta vivió un gran auge entre el público oriental por parte de las clases pudientes de la sociedad, aunque más tarde, se popularizó. La mayor parte de los pelotaris provenían del País Vasco, pero con el paso del tiempo se fueron incorporando pelotaris orientales. Tal es así que por ejemplo en 1980, de los jugadores en el frontón de Macao, seis eran ya de nacionalidad china.

El cestero comienza a tejer una cesta y colgadas de la pared las tiras de mimbre. A la izquierda, cestas ya tejidas a falta de la manopla. A la derecha cestas terminadas.

La prohibición de las apuestas, la difusión de otros deportes de masas y el alejamiento cultural por los cambios geo-políticos hicieron desaparecer el Jai-Alai en el Extremo Oriente. Así que con el cierre de los frontones orientales, los pelotaris emigraron a México, Cuba y más tarde a Miami.

En 2026 se ha reabierto en Miami con el nombre de JAM Arena el antiguo Jai Alai. Se trata de un espacio multiusos donde se puede disfrutar de este deporte además de otros eventos culturales.

Para saber más ver los dos tomos de "El Gran Libro de la Pelota Vasca. Deporte Universal" de los autores R.Bozas-Urrutia, Académico de la Lengua Vasca y director del Aula de Literatura vasca del Ateneo de Madrid y Luis Bombin, Secretario de la Federación Internacional de Pelota Vasca

miércoles, 15 de abril de 2026

PELOTA VASCA: LA ÉPOCA GLORIOSA DE LA PALA

 

Los pioneros: Angel Bilbao "Chiquito de Abando", José Iraurgui "Cristo", Julián Altube y Bernardo Garate "Cantabria"

Según señalan las investigaciones, las primeras manifestaciones del juego de la pelota a pala se sitúan al final de la Segunda Guerra Carlista entre 1872 y 1876, en concreto, en ciertas regiones de Navarra en juego abierto, es decir, contra el único muro que constituía el entonces frontón, al estilo de los que se han conservado en Iparralde (según José Ramón Basterra en un trabajo de 1950 titulado “Aportaciones para la historia del juego de la pelota a pala”).

Arsenio Merodio "Txikito de Gallarta".Nacido en Abanto-Ciervana en 1887 debutó como profesional en 1914 y se retiró en 1949

En aquella época jugaba pala Indalecio Sarasqueta, “Chiquito de Eibar”, nacido en Durango, pero formado en la villa armera. Se le conocía también por el “Napoleón de la pelota” porque además de divertirse con la pala, fue una gran figura con el guante y la cesta.

El punto de partida de la época moderna de la pala se fija en el desafío que lanzaron los hermanos Navarros Francisco y Eugenio Eraso, de Uterga, y que fue aceptado por Goikoetxea y “Chiquito de Abando” (Ángel Bilbao). A raíz de aquellos desafíos, la pala arraigó muy fuerte en Bizkaia adueñándose del Frontón Euskalduna. Bajo la intendencia de Luis Araquistáin, que había recorrido el mundo jugando a cesta punta, se convirtió en auténtico semillero de profesionales que luego llevarían esta difícil modalidad a otros escenarios.

Chiquito de Gallarta y Solozabal

La dinastía de los Begoñeses

Esta dinastía empieza con Juan Mata, que ya jugaba a pala en el frontón abierto de Zabalbide. Más tarde, transmite el cetro a su yerno Antonio Guisasola, más conocido por Antón, padre de los Begoñeses I, II, III y IV, que después de cubierto el frontón, lo convierte en verdadera Academia de Pelota, instruyendo concienzudamente a sus hijos en el conocimiento del juego.

De ahí que se les considere los primeros palistas propiamente dedicados profesionalmente a esta actividad. El común denominador de los Begoñeses fue su precocidad: Juanito, el I debutó a los 15 años, Miguel el II, a los 17, Rafael el III a los 14 e Higinio el IV a los 16.Los hijos de Higinio, Jesús, Iñaki y Jontxu constituyeron otra brillante generación de la dinastía de los Begoñeses.

Juan Guisasola, Begoñes I y Rafael Guisasola, Begoñes III

A principios del s.XX, también se jugaba a pala en Deusto y Durango extendiéndose la afición desde aquí a Ermua y Eibar. Palistas de aquella época fueron los durangueses Zacarías Unamuno, Julián Altube, Florentino Mentxaka, José Iraurgui, Arrue y Gortázar. En Bilbao, destacaban los hermanos Epifanio y Manuel Vildósola conocidos por “Abadiano menor y mayor”. En Ermua se hizo palista el famoso pelotari de mano Bernardo Gárate “Cantabria” y con él Casimiro Solozábal, Nemesio Barrutia y los hermanos Antonio y Juan Aguirregomezcorta, los “Ermua”. Y en Eibar “Pasieguito”, que también era un fino jugador de cesta punta, e Ignacio Vildósola.

Otro gran núcleo de palistas se produjo en Aulestia con Ambrosio Perea, al que poco después siguieron sus hermanos Alejandro y Modesto. Con todos ellos y con Luis Araquistáin como intendente, se formó el primer cuadro de pelotaris de pala en el frontón Euskalduna de Bilbao. Otros magníficos palistas del primitivo euskalduna que fue destruido por una bomba en 1937, fueron Félix Izaguirre, Félix Zárraga, Darío Abasolo entre otros. Con “Chiquito de Gallarta” a la cabeza, fueron protagonistas de lo que podríamos llamar la época de oro de la pala. El Euskalduna fue reconstruido posteriormente para vivir una época de esplendor en competencia con el frontón Recoletos de Madrid, destacando los nombres de Zárraga, Pastor, los hermanos Ruiz (Baracaldo I, II, III, IV), Pruden, Aramendia, Iturregui, Roberto, Los Ituarte (I, II, III y IV), “Ermua” (Ignacio Onaindia), Aguirrebengoa, Zarandona, los de la segunda generación de los “Begoñeses” (V, VI y VII) y Amorebieta IV.

Entre los aficionados a esta difícil modalidad han quedado grabados dos nombres, el de Arsenio Merodio, “Chiquito de Gallarta”, Por la perfección insuperable que alcanzó en el dominio de la pala y por la seriedad ejemplar con que cultivó la profesión, y el de Andoni Larrucea  (Amorebieta IV) por su potencia. “Yo no era muy fuerte. Yo jugaba aprovechando la fuerza de los demás” había dicho.

La prueba de los ensayos antes duraba seis meses y más de uno no llegaba a debutar. En este sentido, “Chiquito de Gallarta” fue una excepción. Al cuarto día de bajar a ensayar, el 12 de septiembre de 1914, debutó acompañado de Cortázar frente a Pichi y Mario. Fue un jugador, sin duda, con una brillante trayectoria y triunfos: 1914 Euskalduna de Bilbao, 1917, Central de Madrid. 1922, Jai-Alai de Madrid, 1923 Jai-Alai Moderno de San Sebastián, 1931 México, 1933 Novedades de Barcelona y 1940 Euskalduna de Bilbao. 


1931 en el puerto de Santurtzi. Un grupo de pelotaris a punto de embarcar rumbo a México
De izda a drcha: Izaguirre, Abasolo, Solozabal, Txikito de Gallarta, un amigo, Unamuno, Azurmendi, Amorebieta II. Agachados: Zarraga y Quintana

Para muchos aficionados hay otro pelotari de renombre se trata de Andoni Larrucea "Amorebieta IV",  cuyos palazos llevaban una violencia que arrollaba a sus rivales. Debutó muy joven a los 16 años en el frontón Euskalduna donde su padre trabajaba como canchero y muy pronto se convirtió en primera figura del cuadro. Cuando cerró el frontón Euskalduna pasó con otros palistas al frontón Recoletos de Madrid. Allí no obtuvo el mismo nivel de juegos que en Bilbao, pero indudablemente siguió siendo el mejor.

La pala había salido muchas veces de Bizkaia, la primera al Frontón Central de Madrid, luego en 1922 a La Habana con un cuadro de pelotaris que capitaneaban los Begoñeses (I y II). También hubo un grupo de palistas que del Central de Madrid pasó al primitivo Principal Palace de Barcelona. En 1931, con un cuadro repleto de figuras, se desarrolló una brillantísima campaña de pala en México. Y después de la guerra civil, la pala tuvo mucho éxito, no solo en Bilbao, sino también en el Recoletos de Madrid y en el Novedades de Barcelona. En 1951 hubo otra expedición a México con las primeras figuras del Euskalduna y del Recoletos. Pero esta vez fracasó ante la competencia de la cesta punta. 

Escuela de Pelota del Club Landatxueta 1967

Con la desaparición o cierre de los frontones que constituyeron su principal mercado como el Euskalduna, el Recoletos y el Novedades, la pala perdió mucho terreno. Sin embargo, consiguió recuperarlo en Bilbao, en el frontón del Club Deportivo, con la promoción en su escuela de jóvenes valores que siguieron los pasos de sus ídolos: Iturri, Arribillaga I y Utge.

martes, 24 de marzo de 2026

EL ARTE DE LA PELOTA MANO EN BIZKAIA

 

 Frontón "Euskalduna", Bilbao. Situado en la calle del mismo nombre fue un verdadero templo de la Pelota. Fue su arquitecto Alfredo Acebal y se inauguró el 14 de abril de 1895 con un aforo para 3.000 personas

La primera gran figura de los especialistas en pelota-mano (manistas) en Bizkaia fue la de “El estudiante de Markina”. Se caracterizó por su fuerza y seguridad en mantener a su adversario alejado del frontis. 

En un terreno donde es difícil realizar jugadas decisivas, fueron famosos sus desafíos en el año 1900 con el guipuzcoano Urzelai “Gorrocha” que destacaba por su elegancia y su maravillosa izquierda. 

Otros nombres populares de aquella época fueron “Tacolo”, “Sustarra”, “Baltasar”, “Errotacho”, “Barbero”, los hermanos Modesto y Romualdo de Larrañaga y sobre todo, José Joaquín de Larrañaga, el gran “Chiquito de Azcoitia” que terminaría por ganar ante la opinión pública el título de campeón. 

Aunque entonces no se concedía el título oficialmente por la sencilla razón de que no existían federaciones ni otros organismos semejantes, el primer campeón manista según los aficionados lo fue el vizcaíno Bernardo Gárate “Cantabria”. Nació en Ermua el 20 de mayo de 1883 y a consecuencia de una caída, quedó inutilizado su brazo izquierdo. No obstante, por su temperamento e intuición, fue un gran jugador. Poseía una resistencia de titán y un temperamento combativo. Al mismo tiempo, era un osado para la ejecución de jugadas desde cualquier terreno. Sus saques largos y bien cruzados los alternaba con otros más cortos pero muy efectivos. Paraba los restos débiles de bolea y ejecutaba precisas dejadas que sorprendían a sus rivales. “Cantabria” fue campeón hasta el año 1912, en el que fue derrotado por Valentín Castellanos, el famoso “Zapaterito de Lekeitio”.

“Cantabria” se retiró al año siguiente, dedicándose a la contrata de obras y convirtiéndose en un honrado y pacífico industrial. Rodeado siempre de amigos con quienes gustaba recordar anécdotas de sus tiempos de pelotari. Posteriormente, fue elegido alcalde del pueblo en el que falleció a avanzada edad.

El estilo y elegancia del “Zapaterito de Lekeitio

Valentín Castellanos Ciarreta, más conocido por “Zapaterito de Lekeitio”, donde había nacido en 1889, debutó a los 17 años en Markina y a los 22 ya fue campeón. Tenía unos brazos sueltos, unas piernas ágiles y gran flexibilidad de cintura. Formidable sacador, era un especialista del mano a mano y del juegos en solitario contra una pareja. A su complexión atlética, su nervio y poder con ambos brazos, que extendía como nadie y a su juego espectacular, se unía un estilo personal con unos movimientos rítmicos tan elegantes que no se sabía qué admirar más, si la eficacia de su poderío o la belleza estética de su accionar por la cancha. 

Sus movimientos rápidos y concertados, airoso y suelto, la pose con que se colocaba a la pelota, constituían un auténtico espectáculo visual de la pelota. Se dice que fue el pelotari más elegante de la época. De ahí que algunos le denominaran “El Patronio de la pelota”. Fue campeón hasta el año 1918, cediendo el puesto al coloso Guipuzcoano Juan Bautista Azcárate, el famoso “Mondragonés”. Coetáneo y duro rival de “Mondragón”,  Félix Pradera que jugó con el nombre de “MallabiaI”.

Pelotaris en la Sociedad "Laurak Bat" de Buenos Aires 

La escuela de Gernika

El 7 de septiembre de 1922, con motivo de las fiestas de Amaya, llegó a Gernika un hombre cuya labor iba a ser muy importante en el desarrollo de lo que luego se denominaría escuela gernikesa. Nos referimos a Mateo Sainz de la Maza, intendente del Frontón de Gernika de 1923 a 1936. 

“Los pelotaris famosos de la época, aparte de Mondragonés, eran Etxabe hermanos. (III y II), Ulacia, Altuna, Zabala, Chapasta, Atano III… Se dice que el que más ganaba era Mondragonés, 32 duros los días de labor y 35 los días de fiesta. Los demás, algo similar: 28 y 32 duros, respectivamente. Punto y aparte en este capítulo para Atano III  al que en 1929 se le llegó a pagar. 5000 y pico pesetas, la tercera parte de lo que llegaría a cobrar en Francia. Terminada la guerra, Mateo dejó la pelota, aunque siguió en el mundillo. Destacan las actuaciones del genial Dionisio Onaindia y de Felipe Arríen, a los que tuvo unos años antes como debutantes, junto al que luego sería futbolista del Athletic, Rafa Iriondo. Este era un pelotari muy fino. Con los debutantes organizaban partidos que solían reunir hasta 400 personas. 

Alpargatas de premio

La entrada costaba un real y los pelotaris cobraban dos duros los ganadores y 1 los perdedores. Lo fijo para los cuatro eran un par de alpargatas de cáñamo un fijo importante en aquella época porque Irureta II , por ejemplo, llegó a romper cinco pares en un partido.

Pablo Elguezabal "Kirru"

Nombres destacados fueron, Ignacio Artamendi Abendibar de Mallabia, que a base de fuerza era uno de los zagueros que extendía la pelota con más igualdad y Pablo Elguezábal, más conocido por “Kirru” uno de los principales rivales junto con Juanito Echave “Echave IV” de  "Atano III", Mariano Juaristi Mendizabal

Frontón de Zabalbide de Bilbao. Fuente foto

Citaremos también a  Alberto Eguía, nacido en Gernika en 1907 quien pronto se vino a vivir a Bilbao y se hizo pelotari en el rebotillo de Begoña y en el frontón de Zabalbide.



lunes, 3 de febrero de 2014

CESTA PUNTA: ¿QUIÉN DIJO GRAVEDAD?


Siento verdadera fascinación por esta modalidad de juego de pelota. Esta portada que os muestro a continuación un poco vintage, es la que le dedicó a este deporte la revista Life.Me encanta.


Nunca olvidaré la primera vez que asistí a un partido de cesta punta."Universidad de la Pelota" así rezaba el nombre del frontón de Markina  (Bizkaia) en el que estuve aquel dia. Si teneís la oportunidad de disfrutarlo ¡hazedlo!



Desafiantes a la fuerza de la gravedad, los jugadores de cesta se impulsan  aprovechando las paredes del frontón para elevarse y coger la pelota en el aire. Una tarea que los convierte por unos breves instantes en seres voladores.
La pelota se atrapa con la cesta y....zasssss: rueda en su interior como si fuera un tobogán



Francamente fascinante, esa es la palabra.



Tras el partido tuve la oportunidad de disfrutar de la artesanía de la cesta. Esta parte me resulta también increiblemente interesante: la elaboración artesanal y reparación del instrumento, la personalización de cada cesta a la mano del jugador etc.....


Además de todo esto, otro factor que me atrae de este deporte es el sonido. Me explico: me refiero al que se produce cuando la pelota es capturada en el aire y es enviada de nuevo hacia la pared del frontón. Es ..¿Cómo diría?......único.
Y es que es difícil resistirse al encanto de esta modalidad. Aquí os dejo una muestra de ello mientras pienso.. ¿Qué tal me sentaría a mí ese uniforme de época?



Ahora sólo me resta visitar el otro punto mítico de este deporte: el frontón Jai Alai de Miami, la meca de la pelota.





Fuente de imágenes de esta entrada: www