Bilbao guarda entre sus sorpresas algunos trovadores urbanos que ofrecen
con su trabajo una fórmula para aproximarse a la realidad social con un
singular prisma personal. Recientemente he tenido la oportunidad de conocer el
trabajo de Calixta de Bil (nombre artístico y alter ego de
la artista y creadora Carmen Pardo).Como ella misma asegura, es una
trovadora retropop y cantactriz, una revelación que llegó a su vida hace
algunos años. Su modus operandi y su puesta en escena llaman la atención
de quienes asisten a su espectáculo pues en efecto, su narrativa musical hace
referencia a situaciones y experiencias en las que cualquiera de nosotros se
puede sentir plenamente identificado en algún momento de su vida. Me parece por ello, acertadísimo el
calificativo de “trovadora” al referirse al trabajo que a través de Calixta de Bil,
nos hace llegar Carmen Pardo.
Pero ¿quiénes eran los trovadores?
Pues veréis, un trovador era un poeta y músico de la Edad Media, que
apareció especialmente en el sur de Francia entre los siglos XII-XIII, que
componía y cantaba versos en lengua vulgar a menudo sobre el amor cortés, y
actuaba en las cortes nobles. A diferencia de los juglares, que
interpretaban y a menudo improvisaban para el pueblo, el trovador era el autor y
su obra podía fijarse por escrito, aunque a veces cedía sus versos a juglares
para su difusión.
En resumen, se trata de un autor,
compositor y poeta lírico cuyas composiciones están frecuentemente centrados en el amor
cortés, pero también abordaba temas sociales y políticos y a diferencia con el
juglar, el trovador creaba y escribía; el juglar interpretaba, memorizaba
y actuaba, a veces en un registro más popular. Así también la narrativa de Calixta de Bil, se muestra cercana, cotidiana, accesible y comprensible por todos hasta el punto de lograr que el público conecte desde el primer momento con sus letras y música y participe activamente del show.
Si nos remontamos al primer trovador conocido de la historia, las investigaciones apuntan a Guillermo IX de Aquitania (1071-1126), abuelo de la famosa Leonor de Aquitania, también conocido como Guillermo el Trovador, duque de Aquitania y conde de Poitiers, quien fue un noble, músico y poeta que escribió en lengua provenzal (occitano), y que sentó las bases de la lírica occitana y la tradición trovadoresca medieval.
Se dice que estableció las reglas del "trovar" (componer) y cantaba sus poemas
en lengua provenzal. Sus obras incluyen poemas sensuales y otros más
tiernos, explorando el amor cortés y el vasallaje amoroso hacia su dama.
Esta línea de trabajo neotrovadora de Carmen Pardo (que por cierto, forma parte
también del dúo de ukeleles Oso y Ardilla) señala una pauta a
seguir, yo diría que necesaria en el contexto de la sociedad actual, por lo que
podemos estar asistiendo a los albores de una etapa aúrea como así hiciera en su
día Guillermo de Aquitania, el primer
trovador del que se tiene registro, y que marcó el inicio de la edad de oro de
la literatura romance medieval.
Fotos: L.Zabala






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